miércoles, 2 de noviembre de 2011

¿Usamos bien las preposiciones?

Cada vez es más frecuente encontrar usos indebidos de las preposiciones, que son de muy diverso orden: empleo de unas en lugar de otras, adición o supresión indebida, calcos del francés o del inglés, etc.

Tras mucho pensar sobre cómo enfocar esta entrada, para hacerlo de una forma clara y lo más sencilla posible, me decidí a realizar una tabla. En esta he incluido el tipo de verbo o construcción, la preposición correcta que le corresponde, la incorrecta y un ejemplo del buen uso.


Pincha en la tabla para verla mejor y si usas google docs puedes encontrarla en su formato original en el enlace disponible más abajo.

*A nivel de: solo es correcta cuando tiene el significado de "nivel" o "altura que algo alcanza".
*De cara: es correcta cuando tiene el significado de "en posición" o "mirando hacia". 

Si tienes algún problema para visualizar la tabla puedes contactar conmigo en besyco@yahoo.es 

¿Qué tal? ¿Te ha parecido útil la entrada? ¿Has identificado algún error que cometías? ¿Crees que se usan bien normalmente las preposiciones? ¡Muchas gracias por dejar tu comentario!

martes, 18 de octubre de 2011

Uso impersonal del verbo "haber"

En esta semana que estoy dedicando a la "concordancia" en mi página de facebook www.facebook.com/besyco no podía dejar de comentar un error muy frecuente, que casualmente acabo de escuchar en una tertulia. La frase es “han habido muchos errores”, pues sí señora, desgraciadamente los errores abundan y nadie está libre de ellos, empezando por usted.

En esta frase y en otras como “han habido notables avances en las negociaciones” o “han habido muchos disturbios” el verbo “haber” tiene un uso impersonal: “notables avances”, “muchos distrubios” y “errores” no son los sujetos, sino sus complementos
directos –prueba de su condición es que pueden ser sustituidos por los pronombres de acusativo lo(s), la(s)–.  Por esta razón, el verbo ha de permanecer invariablemente en singular, independientemente del número del complemento que lo acompaña.

Por tanto, señora tertuliana, con las cosas como están de calentitas, errores haberlos haylos, pero si queremos dejarlos en el pasado (ojalá) diremos mejor que “los ha habido”.


Si te ha parecido interesante esta breve entrada te agradezco que pinches en “me gusta” o utilices el recién estrenado botón que te llevará directamente a conocer mi página de facebook.

jueves, 13 de octubre de 2011

Los imperativos

¡Muy buenas a todos!

Esucho y leo tantas veces formas erróneas de imperativos, que al final yo misma acabo dudando cuál es la correcta. Así que me he decidido a escribir esta entrada para resolver todas las dudas que creo pueden surgir al respecto.

En el lenguaje coloquial es frecuente, aunque incorrecto, emplear para la 2.ª persona del plural del imperativo morfológico una forma acabada en -r, que coincide con el sufijo del infinitivo: Trabajar, niños. No obstante, en la Gramática didáctica del español de Gómez Torrego, se reconoce como válida "la forma del infinitivo con valor imperativo tanto cuando va precedida de la preposición "a" como cuando se usa para dar órdenes no a interlocutores concretos sino al público en general". Ejemplos: No tocar, pinta; Consultar los ganadores en la web; No girar a la derecha; Julián, a vestirte...

Por tanto, aunque se esuchan y leen muy frecuentemente frases como "marcharos sin mí", "esperaros a que venga", "apuntaros al plan"..., todas ellas son incorrectas: la forma verbal de la 2.ª persona del plural  del imperativo acaba en "d", pero cuando se pospone el pronombre enclítico "os" la "d" desaparece, quedando "marchaos", "esperaos", "apuntaos"...  Marchaos sin mí, bueno, pensándolo mejor esperaos a que llegue y no idos solos. 


¿Idos? ¡Qué clase de borma es esa! Pues sí, se trata de la excepción a la regla anterior: el imperativo de "irse" no es "iros" ni "íos", sino "idos": poco usado, pero correcto.

Otras dudas frecuentes sobre estas formas verbales:

- El otro día, en un famoso programa de la cadena Ser, una de las presentadoras de un espacio dijo "Ves a por mi té...". Hizo, por tanto, un uso incorrecto (considerado vulgarismo) del imperativo singular del verbo "ir", que es "ve".


- El imperativo de decir con dos pronombres es "díselo", no "dícelo".

- "Contradecir" se conjuga como "decir", excepto en la segunda persona del singular del imperativo: «Si me equivoco contradíceme», no "contradime".

- ¿Imperativo plural de "desaparecer"?: "desapareceos".


Una vez aclarado lo anterior, ¿qué hacemos con las formas de infinitivo "marcharos", "secaros"...? Pues las guardamos para las perífrases verbales de infinitivo o para las locuciones verbales que exijan un verbo en infinitivo: Tenéis que secaros antes de comer; Voy a prepararos paella... 

¿Qué os ha parecido esta entrada? ¿Os ha aclarado algo? ¿Ha generado más dudas? Os recuerdo que cualquier sugerencia, comentario, aportación nos ayudará y enriquecerá a todos. ¡Muchas gracias por leerme!

lunes, 3 de octubre de 2011

¿Mucho o mucha hambre? ¿Este o esta agua?

Los sustantivos que comienzan por "a" tónica suelen generar mucha confusión. ¿Van con artículo masculino? Esto más o menos es fácil y casi todo el mundo escribe el agua y no la agua, pero si lleva un demostrativo o un adjetivo, la cosa se complica... ¿Esta agua? ¿El mismo área? Veamos las normas de una manera sencilla:


El artículo femenino "la" toma obligatoriamente la forma "el" cuando se antepone a sustantivos (no a adjetivos) femeninos que comienzan por "a" tónica (gráficamente "a-" o "ha-"). Ejemplos: el águila, el aula, el área o el hacha.

También, ante estos sustantivos, es frecuente que se apocopen las formas femeninas del indefinido "uno" y sus compuestos "alguno" y "ninguno": un alma, algún hada, ningún arma... Aunque no es incorrecto el uso de las formas plenas.


Sin embargo, es una incorrección utilizar las formas masculinas de los demostrativos (este, ese y aquel) o de algunos adjetivos (mucho, poco, mismo...) delante de este tipo de sustantivos, por lo que sería un error escribir este agua, ese hacha, aquel águila, el mismo área o mucho hambre. Las formas correctas serían: esta agua, esa hacha, la misma área, aquella águila y mucha hambre.

Por tanto, ante sustantivos que comienzan por "a" tónica, solo se cambia a masculino el artículo "la" y, con frecuencia, se apocopan "una, alguna y ninguna". Los demás adjetivos y demostrativos conservan su foma femenina.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Porque, por qué, porqué y por que

"¿Por qué me quieres? No entiendo por qué me preguntas eso, a los sentimientos no se les debe buscar un porqué. La verdadera razón por que te quiero es porque mi corazón así lo siente y haré lo posible por que lo entiendas".

He creado este pequeño parrafito para utilizarlo como ejemplo principal en esta entrada. A continuación señalo cada una de las expresiones para posteriormente pasar a explicar sus usos.


"¿Por qué (1) me quieres? No entiendo por qué (2) me preguntas eso, a los sentimientos no se les debe buscar un porqué (3). La verdadera razón por que (4) te quiero es porque (5) mi corazón así lo siente y haré lo posible por que (6) lo entiendas".
 
Por qué (1 y 2): se trata de la combinación de la preposición "por" y el pronombre o adjetivo interrogativo o exclamativo "qué". ¿Por qué has dicho eso? –preguntó Ricardo. ¡Que por qué! –exclamó Rosita. 

Porqué (3): sustantivo masculino que significa ‘causa o motivo’. Se usa precedido de determinante y su plural es porqués.
 
Por que (4): la combinación del pronombre relativo "que" precedido de la preposición "por". Su identificación es fácil, ya que el relativo "que" admite la anteposición del artículo correspondiente (el, la, los, las) o puede sustituirse por otros relativos como el cual, la cual, los cuales, las cuales. 

Porque (5): conjunción causal que introduce la oración subordinada que expresa la causa de la acción designada por el verbo de la principal.

Por que (6): conjunción final, seguida de un verbo en subjuntivo, con sentido equivalente a para que.
¿Os parece muy complicado? Dejadme vuestras dudas e intentamos solucionarlas. ¡¡Gracias por leerme!!

martes, 27 de septiembre de 2011

Cacofonías

Dedico esta entrada a mi buena amiga Cristina, que hace tiempo me preguntó sobre este tema, no sin antes presentarle mis disculpas por haber desatendido su petición abusando de la confianza que nos une.

La RAE define la cacofonía como la disonancia que resulta de la inarmónica combinación de los elementos acústicos de la palabra. Se consideran cacofonías, por tanto, aquellos sonidos desagradables que se generan por el encuentro o repetición de las mismas sílabas en una frase: el uso de adverbios acabados en “mente”; los verbos con un mismo tiempo de forma continuada; palabras terminadas en “ción o sión” o que empiezan por un mismo prefijo o sílaba, etc.

Pasemos a ver algunos ejemplos:


- Cuando la canción terminó no hubo más que confusión.
- Mientras tras bambalinas se generó el desastre.
- Cuando estuviste, la viste.
- Está tan atontado que ni nos reconoce.
- Tómate un té y te aliviarás.
- En la foto parece que aparece un fantasma.
- Tres tristes tigres.
- Mauricio escribió la canción, con todo su corazón, porque es su pasión.
- Dice Carlos, que dice su mamá, que le dijo Lupita, un dicho que dice así...

Un buen consejo para evitar las cacofonías es leer el texto escrito en voz alta. Una vez detectadas, se pueden eliminar: usando sinóminos, cambiando palabras de orden, distanciándolas de aquellas similares, modificando los tiempos verbales o el número, dándole un giro a la redacción de la frase, etc.

Cristina me preguntaba si se pueden emplear estas repeticiones en frases diferentes y mi respuesta es que depende de la cercanía. Aunque haya un punto de por medio, si los morfemas que producen el sonido desagradable siguen estando muy próximos, lo mejor será sustituirlos siguiendo los breves consejos del párrafo anterior.

Por otra parte, la cacofonía también puede emplearse como un recurso literario: “Un no sé qué que quedan balbuciendo” (San Juan de la Cruz). Quevedo también las usa en sus terribles ataques contra Góngora: "Descubierto habéis la caca con las cacas que cantáis…".

Espero, como siempre, vuestros comentarios y no haber defraudado demasiado las expectativas de quien pidió esta entrada. Saludos y ¡buenos textos!

martes, 20 de septiembre de 2011

Errores comunes I

¡Hola a todos!

En esta entrada voy a comentar algunos errores que me encuentro con bastante frecuencia.

- Deber +infinitivo: "¿Qué relación debe de tener x con y?". ¡Error! Cuando "deber" va con infinitivo, denotando obligación, no es correcto añadir la preposición "de". Nos la reservamos mejor para aquellas construcciones que denotan probabilidad o suposición "Debe de estar lloviendo". Aunque la RAE dice que la lengua culta admite también esto último sin preposición "Debe estar lloviendo".

- Puntos suspensivos:
-Son siempre tres (...), excepto cuando acompañan a una abreviatura.
-Detrás de "etc." no es correcto añadir puntos suspensivos, sería una redundancia.
-No se ponen comas delante de estos, pero detrás, sin dejar espacio, se puede colocar la coma, el punto y coma, y los dos puntos. 
-Si finalizan el enunciado no se añade el punto de cierre, pero si van detrás de una abreviatura sí se suma a ellos el punto que la cierra, quedando cuatro puntos "admón....".

- No se ponen puntos detrás de signos de exclamación ni signos de interrogación, ya que el punto de estos ya actúa como tal, aunque sí puede colocarse cualquier otro signo de puntuación.  Si van entre comillas, entonces sí será correcto añadir el punto detrás de estas. "¿Qué vas a querer comer hoy?, ¿no estás cansado de tomar siempre lo mismo? ¡Qué aburrimiento! ¡Tanta rutina! ". Por tanto, si no van seguidos de otro signo se deberá escribir mayúscula detrás de "?", "!".

-La construcción "a ver si nos vemos", "a ver si nos tomamos una cerveza", SIN "H" Y CON "V", no tiene nada que ver con el verbo "haber", CON "H" Y CON "B". La primera está compuesta por la preposición "a" más el verbo "ver", y la segunda por el infinitivo del verbo auxiliar "haber".

Seguiré en próximas entradas para no hacerme demasiado pesada...